Teodoro Wolf:

"Un científico jesuita por excelencia"

El concepto de cómo debía ser un científico jesuita para García Moreno se materializó en el geólogo alemán Teodoro Wolf (1841-1924). Él es parte del proyecto de reactivación de la Compañía de Jesús en su dimensión global, así como en su participación en la ciencia. 

 

En 1862, Wolf fue elegido por el Provincial de la Compañía de Jesús en Alemania, el Padre Anderledy, para ir a la Universidad de Bonn con el fin de recibir una formación completa en ciencias. En 1870, Wolf viajó a Ecuador para formar parte del proyecto de García Moreno. Fue profesor en la Universidad Politécnica durante cuatro años (entre 1870 y 1874) y dio varios cursos de geología, zoología, minería, paleontología, mineralogía y darwinismo. También estuvo a cargo de la construcción de un museo de historia natural y mineralogía.

Con el tiempo las expediciones que realizó Wolf por el territorio ecuatoriano, bajo órdenes del presidente, encontraron una creciente oposición entre los jesuitas más ortodoxos quienes consideraron que Wolf dedicaba demasiado tiempo a la ciencia; también veían con recelo la intimidad entre él y el gobierno. Esta tensión explotó en 1873, cuando Wolf escribió una carta a Roma solicitando autorización para organizar una expedición científica a las Islas Galápagos. En Roma, el padre Anderledy, el antiguo promotor de Wolf en Alemania, que se había convertido en Asistente del Padre General en Roma, dejó la decisión en manos de los jesuitas en Ecuador. En su correspondencia, Anderledy aclaró que el permiso no se debía conceder si el viaje se tornaría perjudicial para el espíritu religioso de Wolf. Anderledy consideraba a Wolf como un hombre de fuerte voluntad, pero quizás demasiado adicto a la historia natural y sin aprecio por la filosofía, la cual, pensaba, era necesaria precisamente para aquellos que se dedicaban a las ciencias naturales. Finalmente, los jesuitas en Ecuador negaron el permiso para el viaje a las Islas Galápagos alegando argumentos sobre el desequilibrio negativo entre el fervor espiritual y científico de Wolf.

En noviembre de 1874, un poco más de tres años después de haber llegado al Ecuador, la renuncia de Wolf a la Orden de los Jesuitas se formaliza. Wolf sale de la ciudad andina de Quito y se desplaza a pie y a caballo a la ciudad de Guayaquil, el principal puerto del país, situada en el golfo del río Guayas que fluye hacia el océano Pacífico. En Guayaquil da conferencias públicas sobre darwinismo con el fin de financiar su primer viaje a las Islas Galápagos que había sido desalentado por los Jesuitas. El primero de agosto de 1875 zarpa para las Galápagos y regresa a Guayaquil cuatro meses más tarde para encontrar un escenario notablemente diferente, pues el presidente había sido asesinado. Wolf describe el episodio como un drama terrible que, demasiado a menudo, debilita a las Repúblicas de América del Sur [i]

A su regreso a Guayaquil, en noviembre de 1875, Wolf recibe una carta del Doctor Vom Rath, su antiguo profesor de la Universidad de Bonn, que le extendía una invitación para viajar a Bonn como profesor asociado. Sin embargo, antes de que pudiera hacer los arreglos de viaje para regresar a Europa, recibe la noticia de que el nuevo gobierno progresista en el poder, liderado por Antonio Borrero, lo designaba como geólogo de Estado con un buen salario. Esta oferta le permitiría aprovechar del enorme espacio para hacer ciencia que le ofrecía el Ecuador[ii]. Aceptó el cargo y, a pesar de no aceptar la oferta de la Universidad de Bonn, mantuvo una estrecha relación con esa institución. De hecho, en 1878, se le concedió el título de Doctor en Filosofía Honoris Causa por su trabajo en Ecuador.

Como geólogo de Estado continuó viajando extensamente por todo el país durante casi dos décadas. Una de sus responsabilidades fue la de validar y completar el conocimiento cartográfico del país con el fin de producir un nuevo mapa geográfico. Wolf firmó contratos tanto con el gobierno de José María Plácido Caamaño (Quito, 19 de mayo de 1884) como con el de Antonio Flores Jijón (Guayaquil, 25 de febrero de 1891). En ellos se definían las condiciones para la publicación de un mapa y un texto geográfico. El resultado del esfuerzo de más de veinte años se publicó en 1892: una obra completa sobre la geografía y la geología de Ecuador más un mapa del territorio. Wolf viajó de regreso a Alemania en 1892 para hacerse cargo del proceso de impresión de su obra y nunca regresó a Ecuador.

i. Wolf, 1879: 266.

ii. Schade, 1925.

Este artículo está ligado al texto principal: 
"La Escuela Politécnica de Quito, la Compañía de Jesús (1869 – 1877) y los jesuitas alemanes"
 

Explora los demás artículos de "El alemán y el ecuador magnético": 

Acerca de los

autores

Introducción

Aventuras con la intangibilidad:

El alemán y el ecuador magnético

Alphons Stübel y

Juan León Mera

Deshojando flores frente a los volcanes andinos:

El impacto de la expedición de Stübel en el Ecuador

Luis H. Salgado y Arnold Shönberg

Salgado o los márgenes inclasificables de una creación original 

Galería de imágenes